Nueva York. Día 3:

Dakota Building, Museo de Historia Natural, Central Park, Quinta Avenida, MoMA, Times Square



Nuestra mañana empieza tomando el metro como siempre. Teníamos muchas ganas de recorrer el pulmón verde de la ciudad, pero primero había que pasar por Rockefeller Center a recoger las entradas del mismo ya que nuestra idea era visitar el observatorio al atardecer y poder ver el contraste de la ciudad, tanto de día como de noche. La llamada hora azul siempre está muy solicitada e incluso habiendo ido por la mañana no conseguimos entradas para ver el atardecer ese mismo día. Nos conformamos con entradas para el día siguiente, pero eso sí, ya nos las llevamos puestas jaja. Y de esta manera cuando lleguemos al edificio nos evitaremos colas de entrar y pasaremos directamente.

Ya canjeado el city pass por la visita del Top of the Rock, tomamos de nuevo el metro esta vez en la 6th y, la línea D nos lleva directos hasta la 72 St (dirección Uptown). Aquí nos encontramos con el Dakota Building, un edificio precioso frente a Central Park que fue residencia del miembro de The Beatles John Lennon y, donde fue asesinado en 1980. Como homenaje al cantante se hizo un mosaico con la palabra "Imagine" en Strawberry Fields (la zona de Central Park frente al Dakota). Es un punto de peregrinación para muchos artistas. Se juntan allí músicos y público  para recordar a John Lennon cantando canciones muy conocidas como Imagine o Let it be. Te pone los pelos de punta





Tras un poco de descanso bordeamos el parque dirección norte, pues a seis minutos andando está uno de los museos más visitados de la ciudad, el Museo Americano de Historia Natural, que os sonará de algunas películas como "The Nanny Diaries" de Scarlet Johansson o "Noche en el Museo" de Ben Stiller. 
Nosotros no cogimos la city pass de seis atracciones (que incluía la entrada al museo) pues pensábamos entrar pagando la voluntad. Tanto este museo como el Metropolitan tienen una entrada sugerida de unos 25$, pero como bien dice su nombre es "sugerida", no obligatoria, realmente puedes pagar lo que te plazca y, entramos al museo de Historia Natural con esa idea. Por desgracia las colas para las taquillas eran larguísimas, porque fuimos un viernes a las 11h y había muchas excursiones de colegios. Total, que no íbamos  a hacernos más de una hora de cola y por ello estuvimos a punto de irnos. De repente nos paró una pareja de españoles y nos regalaron un par de entradas porque a ellos les sobraban. Yo al principio pensé que era una broma o que serían falsas, estas cosas no suelen pasarme jaja. Pero no, eran buenas. Como nos faltaba una entrada ya que eramos tres decidimos comprar una suelta de estudiante en las taquillas electrónicas. En estas taquillas no te dan la opción de pagar la voluntad, aquí la entrada no es sugerida. Solamente en las taquillas convencionales 








Entradas
- Adultos: 23$
- Estudiantes y Mayores de 65: 18$
- Niños de 2 a 12 años: 13$

Tras la visita era ya la hora comer, en esta ciudad no te esperes bares ni restaurantes como los que hay en España. Todo es fast food o restaurantes de lujo carísimos. Es por eso por lo que frente al museo y en infinidad de esquinas verás puestos callejeros de comida, todo el mundo come de la misma manera aquí. La comida es un acto rápido pues muchos trabajadores tienen apenas 15-20 minutos para comer y luego seguir trabajando. 
Así que comimos unos kebabs frente al museo, sentados en el poyo que encierra Central Park. 
Una vez llenos nuestros estómagos decidimos bajar la comida cruzando el parque hacia el sur. Era el punto estrella del día, sumergirnos en el interior del parque y abandonar ese caos de las calles de Nueva York.
Hicimos un recorrido de poco más de 2 kilómetros que iba desde el Museo de Historia Natural hasta la esquina sureste del parque, donde comienza la quinta avenida más lujosa.

 Edificio San Remo desde The Lake Viewing Area

Bow Bridge o Puente de los besos


 Bethesda Fountain

Bethesda Terrace

Vista desde Gapstow Bridge. 
El edificio blanco de cubierta verde es uno de  
los hoteles más famosos de la ciudad: The Plaza


En esta esquina de la quinta con la calle 59 comienzan las tiendas más lujosas de la avenida. Encontramos la tienda de cristal de Apple, la juguetería FAO Schwarz que vimos en la película "Big" de Tom Hanks o la famosa joyería Tiffany & Co que aparecía en "Desayuno con diamantes" de Audrey Hepburn. También tienen tienda muchas otras marcas de las firmas más conocidas a nivel internacional.

Imagen relacionada

La torre Trump está en la misma avenida y, aunque no nos cayese muy bien el presidente del  país decidimos entrar. Primero porque dentro había un starbucks y nos apetecía un café y segundo porque queríamos ir al baño. Y es que encontrar baños en esta ciudad es muy complicado. Muchos establecimientos de comida ni tienen ya que la gente no permanece mucho tiempo en los sitios. Hasta en el Mcdonals vimos un cartel de que había media hora de límite de tiempo para estar allí y, algunos no tenían aseos.


Desde aquí nos fuimos caminando hasta Times Square. Pudimos ver todo el ajetreo de la plaza, aquello es un caos de tráfico, gente, publicidad, ruido...
Subimos a las escaleras rojas para contemplar toda la plaza y hacer algunas fotografías desde allí. Bajo las escaleras están las taquillas de TKTS, un vendedor de entradas con descuento para ver los musicales de Broadway. Suele haber bastante cola, pero siempre encuentras algún chollo con descuentos de hasta el 60% 




Cerca de TKTS está la tienda más dulce de Times Square, la tienda M&M's World, una tienda de tres plantas dedicada a esta chocolatina



Sin duda alguna no te la puedes perder. El día ha sido muy largo y, aunque no es todavía hora de cenar, decidimos dejar de turistear por hoy y volver al apartamento a descansar. Finalmente terminaríamos la noche comiendo pizzas deliciosas de esas que venden al corte. Mmmmm que ricas estaban. Dicen que las mejores pizzas del mundo no las encontrarás en Italia, sino en Nueva York. Y el dicho no sé si será cierto o no, porque los gustos son subjetivos. Pero volvería a Nueva York por degustar de nuevo aquellas pizzas jaja




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