Dresde ó Dresden (en alemán) es una ciudad con mucha historia, y es que esta población bañada por el río Elba sufrió los desastres más atroces durante la segunda guerra mundial. La ciudad fue bombardeada en 1945 y muchos de sus edificios más significativos quedaron desolados. Ha habido un extenso proceso de restauración y, después de decenas de años, por fin Dresden muestra todo su esplendor.
Esta ciudad es además siempre una excusa para escaparse de ciudades más grandes como Berlín o Praga, ya que está a mitad de camino entre ambas (A 2 horas desde Berlín y a 1:45 desde Praga). Por eso, si visitas una de estas ciudades, reserva un día a Dresden porque bien vale una visita.
Hay varios trenes y buses durante el día y, los precios no son nada caros. Trayecto en bus desde Berlín desde 9 euros.
Al venir a Dresden, bien lo hagas en avión, tren o bus, llegarás sí o sí a la estación principal (Dresden Hauptbahnhof), una vez aquí no te preocupes de medios de transporte, Dresden es pequeña y fácil de recorrer a pie.
Nosotros visitamos Dresden en un día y pudimos ver todos los puntos de interés.